Animo a todas las personas con espíritu de cambio y vocación por aportar en su entorno algo nuevo, a hacer este viaje de nueve meses. Todos y cada uno de los temarios, herramientas, prácticas, trabajos, vivencias, etc. tienen su propósito estudiado para ayudarte a sacar lo mejor de ti y, por ende, de los demás. Soy una persona diferente, esa que siempre quise ser. Ahora toca invitar a los demás, a serlo también. ¡Nunca dejes de soñar! Hay un mundo en tu mente, donde la ‘realidad’ es una intrusa y los sueños se cumplen.

Patricia (2012)

Este curso te hace crecer como persona, de una manera que ni te imaginas cuando lo empiezas. Este crecimiento traspasa la barrera de lo individual, para entrar en cómo tratas a tu pareja, tus colaboradores y tu familia. Implantas el coaching como modo de vida. Animo a cualquiera que busque un cambio vital a aprender a hacer coaching. ¡Entre todos, cambiaremos el mundo!

Enrique (2012)

Un curso excelente, para quienes dirijan equipos y quieran sacar el máximo potencial de ellos.

Andrés (2012)

Crecimiento personal constante. Renacer, construir, consolidar, todos los verbos se quedan cortos y no llegan a definir lo que significa, recibir este curso y, sobre todo, vivirlo. ¡Prácticamente magia! De todo corazón, gracias.

César (2012)

Sin duda, este es mucho más que un curso de coaching, es un curso de autodescubrimiento y de investigación interior. ¡Sin duda te cambia la vida!, a mí por lo menos. Mi ilusión era poder usar este curso para poder trabajar con ello y me ha dado estructura, seguridad, confianza en mí misma y capacitación en el mundo del coaching. Sin duda es uno de los mejores cursos que he hecho jamás y he hecho alguno que otro para formarme en este campo. No podía pagar uno de esos cursos ‘carísimos’ de coaching y, cuando me enteré de este, no tuve ninguna duda. Hay una gran profesionalidad, transparencia y autenticidad y el entusiasmo, con el que el equipo transmite e imparte el curso, es ¡auténtico arte! Este es un curso que llega tan al interior, que no es que aprendas a hacer coaching, es que de pronto te conviertes en coach.

Mónica (2011)

Para mi la experiencia ha sido muy enriquecedora. Me ha hecho tomar mucha presencia y atención, a la hora de estar, tanto con clientes, como con amigos. La forma de conectar con la verdadera respuesta del otro, ayudar a profundizar en uno mismo, a encontrar tu propia verdad, aprender a escuchar de verdad, saber hacer preguntas poderosas, etc. Como coach, si te dejas llevar por tu intuición y por las alucinantes técnicas, te das cuenta de la magia que tiene el coaching. Gracias a Coaching-Transpersonal, además de ser una gran formación, los tutores han sido grandes profesionales. Nos han inspirado y es fácil de entender, desde el disfrute y el entusiasmo.

Ana (2011)

Es un curso que merece la «alegría» de hacer. Disfruté cada uno de los intensos momentos, de la teoría, de los ejercicios, de las prácticas y del grupo. Aprendí, crecí y descubrí la profundidad, la eficacia y la sencillez del coaching. Me ayudó a darme cuenta de muchas cosas, a tomar conciencia y a adquirir responsabilidad sobre mi propia vida. El curso proporciona no solo la teoría y las herramientas del coaching, sino también un espacio de crecimiento personal y de auto-conocimiento. Creo que el coaching es muy valioso, tanto a nivel personal, como profesional, por eso lo recomiendo a todos, en femenino y masculino, al profesional, al empleado, al jefe, al padre, al hijo, al amigo, al novio, al amante, al marido y sobre todo a uno mismo. ¡Gracias!

Cristina (2011)

Cuando me apunté al curso, realmente no tenía claro que significaba lo de coaching, y tras finalizarlo, me ha abierto un mundo nuevo delante de mis ojos. En todo el proceso no sólo adquieres la formación necesaria para ejercer de coach, descubres lo potente que es esta metodología, sino que además es un buen momento para pensar en uno mismo, dejándose coachear o aplicando el auto-coaching. Aunque uno mismo no esté pensando en formarse en coaching para ejercer el día de mañana, creo que es una experiencia muy positiva, en la que te das cuenta, que es posible aplicarlo en tu día a día, en el mundo laboral y personal. Se lo recomendaría a cualquiera.

Malena (2011)

Ahora siento el coaching más que como una herramienta, como una manera de estar en la vida. Si todos cultiváramos la actitud del coach, el mundo sería más afable y auténtico. Cada uno estaría ocupando el lugar que le corresponde sintiéndose pleno y realizado, respetando y apoyando el lugar que los demás ocupan. Desde el coaching, cualquier tipo de relación que establezcas es mucho más profunda, abierta y sincera; hace que la comunicación sea más auténtica y esclarecedora, primero para uno mismo y para con los demás. Sinceramente, pensé que el coaching no iba conmigo, puesto que soy una persona que le cuesta mucho concretar, marcarse metas y objetivos, pero el proceso de profundización que el coaching me ha ofrecido, me ha ayudado a ir estableciendo prioridades y, sin darme apenas cuenta, ir trazando un camino que me conduce directa hacia lo que realmente me hace feliz, trayendo mucha paz a mi vida. Con mucho cariño y reconocimiento hacia esta gran escuela, ahí dejo estas palabras.

Beatriz (2011)

Recomiendo esta formación a todos aquellos que quieran mejorar aspectos de su vida y la de los demás. Ha representado un antes y un después en mí, me ha ayudado a estructurar mi interior, aportando equilibrio a mi vida personal y profesional. Como coach, me ha dado la fortaleza y conocimiento necesarios, para ayudar a los demás a sacar lo mejor de ellos mismos, activando su potencial, siendo conscientes de que pueden conseguir sus objetivos. En definitiva, siento que no sólo mi vida ha mejorado, sino que puedo ayudar a mejorar la de los demás. Para mí ha sido muy importante que Coaching-Transpersonal se cruzara en mi camino, tanto la calidad humana, como la calidad de la formación, son muy difíciles de ser superados. En Coaching-Transpersonal sientes que perteneces a un proyecto, más que a una formación, incluso después de terminarla.

David (2011)