Hay que vivirlo, es muy difícil transmitir la confianza, la cercanía, el acompañamiento, la solidez, la escucha y el crecimiento que te puede aportar esta formación. Es una formación que como fin último te da un título, pero en realidad aporta muchísimo más a la vida que el título, hay un antes y un después, así que eso no tiene precio.