Durante estos nueve meses en la Escuela de Coaching Transpersonal he tenido la oportunidad de conocerme mejor y de interiorizar los fundamentos del buen coaching en mi vida. Ahora soy una persona más consciente y más responsable de mis decisiones y acciones. Para mí el coaching transpersonal que transmite esta escuela es una filosofía de vida, y trato de aplicar sus principios en día a día, no sólo durante las sesiones de coaching. Agradezco a los profesores su dedicación y compromiso por transmitir los fundamentos de esta bella profesión y por su trato humano durante toda la formación. Estoy feliz por formar parte de una escuela que se preocupa por mejorar a los seres humanos y por hacer del coaching un verdadero arte para impulsar a las personas a conectar con su potencial y al mismo tiempo ponerlo al servicio de los demás con el propósito de construir entre todos un mundo donde podamos convivir en paz y armonía.

Desde el corazón, GRACIAS.