He vivido esta Maestría como una maestría personal. He descubierto dentro de mí partes que desconocía. Me ha servido para crecer no solo como profesional, sino como persona. He aprendido algo muy importante en esta profesión: mirar desde y a “los ojos del Yo Soy”. Y he integrado en mi algo tan profundo como “Yo soy tú, tú eres yo”. Y esto se nota a la hora de ejercer como profesional. No puedo más que dar las gracias por todo al equipo humano, Mónica y César, que han intervenido en esta formación. Sin vosotros no habría sido igual. Gracias, Gracias, Gracias.