Lo resumiré todo en una frase: esta formación me ha cambiado la vida. No solo a nivel personal, ya que tuve la oportunidad de reconocer una serie de bloqueos y creencias limitantes que no me estaban dejando avanzar, sino a un nivel global. He adoptado una manera diferente de ver el mundo y las relaciones entre personas. Ha aumentado mi compasión y mi empatía, mi apertura, mi compresión de todo en general. Lo he hecho con 40 años y para mí ha marcado, literalmente, un antes y un después.

La gente de la escuela es maravillosa, siempre dispuestos a ayudar, con una maravillosa actitud y sin presionar. De verdad que ojalá toda la humanidad pasara por este curso, ¡el mundo sería un sitio mucho mejor!